Visitando la Residencia de mayores en Camarenilla en 11 de febrero 2014

¿Quién no se conmueve ante las heridas, el dolor y el aislamiento de cualquier ser humano? Sólo alguien con un corazón de piedra, es capaz de no sentir compasión por un enfermo grave o ser indiferente, a sus muestras de dolor.

La Asociación Cultural y Filantrópica Misericordia, constituida por un grupo de seglares católicos, organiza visitas, durante todo el año, a enfermos y ancianos, transmitiéndoles palabras de consuelo y esperanza.
Son cada vez más numerosos aquellos que quieren mitigar y dulcificar los sufrimientos de cientos de infelices; atender sus necesidades, enjugar sus lágrimas, adivinar con la inteligencia de la caridad sus doloras privaciones, iluminar con la esperanza sus sombrías tristezas y recuperar la sonrisa a en sus semblantes.